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Industria 5.0: hacia un nuevo entorno de fabricación

En sólo una década, la Industria 4.0 ha revolucionado el día a día de muchas empresas del sector manufacturero. Gracias a los avances tecnológicos que han surgido a lo largo de los últimos años, estas organizaciones han sido capaces de aumentar su eficiencia y productividad. Ahora los expertos abren la puerta a un nuevo concepto: la Industria 5.0. Si quieres saber en qué consiste y qué aspectos la diferencian de su antecesora, sigue leyendo.

La industria manufacturera es uno de los mayores motores de la economía europea. Prueba de ello es que, entre 2009 y 2019, representó alrededor del 20% del PIB de la UE. Además, según datos de 2020, se trata de un sector que da empleo a más de 35 millones personas.

Con todo, aunque la industria europea acumula décadas de experiencia y es una de las más competitivas del mundo, está expuesta a un panorama geopolítico y económico cada vez más complejo y voluble. Son estos desafíos constantes los que la empujan a tener que innovar continuamente, para mejorar aún más su eficiencia en los distintos puntos de la cadena de valor; a ser más flexible ante las demandas cambiantes del consumidor global, y a trabajar por mantener su liderazgo como referente mundial de calidad.

En gran medida, este esfuerzo en innovación se traduce en el uso intensivo de las nuevas tecnologías, herramientas imprescindibles a la hora de automatizar, interconectar y optimizar los procesos industriales. De hecho, la cuarta revolución industrial representa la ambición del sector por adoptar y poner en práctica los avances tecnológicos para hacer frente a un mundo y a una economía cada vez más cambiantes.

Ahora bien, tras una década en boca de políticos, empresarios y académicos, parece que lo que conocemos como Industria 4.0 está dando paso a un nuevo concepto que va más allá del puro cambio tecnológico en la fábrica. Nos referimos a la Industria 5.0, una visión que empieza a ganar protagonismo y que llega para situar en el centro de la revolución industrial su capacidad para impactar de forma positiva en la sociedad.

¿Qué es la Industria 5.0?

Aunque es un concepto relativamente nuevo, algunas instituciones ya se han puesto manos a la obra para consensuar las principales características de la Industria 5.0. Una de ellas es la Comisión Europea, que a principios de 2021 publicó el informe Industry 5.0: Towards a sustainable, human-centric and resilient European industry, y que aboga por esta definición:

“La Industria 5.0 reconoce el poder de la industria a la hora de alcanzar objetivos sociales más allá del empleo y el crecimiento para convertirse en un proveedor resiliente de prosperidad, haciendo que la producción respete los límites de nuestro planeta y sitúe el bienestar del trabajador en el centro del proceso de fabricación.”

Tal y como veremos a continuación, queda claro que el protagonismo humano, la sostenibilidad y la resiliencia son los tres pilares fundamentales de la Industria 5.0 para este organismo europeo.

La tecnología al servicio de las organizaciones

Para la Comisión Europea, en esta quinta revolución industrial, debemos preguntarnos qué puede hacer la tecnología por nosotros (en vez de obsesionarnos con qué podemos hacer con ella) y utilizarla para adaptar el proceso de producción a las necesidades de los trabajadores.

En este sentido, avances como la digitalización de las fábricas y las soluciones de movilidad han sido más que beneficiosos en época de pandemia. La posibilidad de consultar la información en remoto no sólo ha aumentado la seguridad en las empresas industriales, sino que también ha incrementado su capacidad de resistencia.

Por otro lado, que herramientas como los sistemas de control de la producción sean cada vez más intuitivos y fáciles de usar ayuda a las organizaciones ante el desafío que supone para el sector manufacturero la falta de profesionales cualificados.

La importancia de la sostenibilidad

El concepto de Industria 5.0 promueve el rendimiento económico de las industrias respetando las necesidades e intereses de los trabajadores y sin dejar atrás la creciente preocupación por el cambio climático. 

Según se afirma en el estudio, este binomio es lo que hace atractivo el nuevo modelo “no sólo para los empresarios, sino también para los posibles inversores y consumidores, que pueden beneficiarse de la disponibilidad de productos más competitivos, en el sentido más amplio de la palabra”.

Para que la industria respete los límites del planeta, tiene que ser sostenible. Y esto pasa por optimizar al máximo el consumo de energía; no olvidemos que la industria es responsable de, aproximadamente, el 7% de las emisiones de efecto invernadero que se generan en la UE.

Además, frenar el impacto negativo en el medio ambiente con la ayuda de la tecnología también repercute de forma positiva en la economía de las empresas industriales, sobre todo actualmente. A modo de ejemplo, controlar en tiempo real y mediante un sistema MES como Mapex el gasto energético de una fábrica es clave para reducir costes innecesarios. 

Una industria a prueba de imprevistos

El último pilar de la Industria 5.0 es la resiliencia o, dicho de otra manera, la capacidad del sector manufacturero para afrontar con flexibilidad y agilidad los cambios y crisis de origen geopolítico (Brexit, guerras comerciales, proteccionismo, etc.) o natural (pandemias, impacto del cambio climático, etc.). 

De acuerdo con el informe de la Comisión Europea, entre estas “tecnologías de resiliencia” se encuentran los sistemas que hacen posible la monitorización de los procesos en tiempo real; que ofrecen a las empresas la posibilidad de reaccionar sobre el terreno para acortar los tiempos de producción, y que extraen valor de los datos para mejorar la toma de decisiones.

Industria 4.0 y 5.0: ¿cuál es su relación?

Ahora que conocemos las principales características y elementos de la Industria 5.0, es importante explicar cuál es su relación con la Industria 4.0. ¿Estamos ante una evolución, una alternativa o un enfoque diferente?

La Comisión Europea lo tiene claro y afirma que la Industria 5.0 complementa y amplía el paradigma actual de la Industria 4.0, poniendo los avances en materia de digitalización, sistemas de información y automatización de la última década al servicio de la sociedad. 

En definitiva, se trata de una transición hacia una visión a largo plazo más global, integrada e innovadora, hacia un ecosistema en el que sólo se podrá sacar el máximo partido a la hiperconectividad y la automatización si existe una colaboración real entre máquinas, personas y empresas.

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